Las cámaras réflex digitales cuentan con sensores de imagen en lugar de película, pero a diferencia de esta, el tamaño de los sensores varía en función del modelo y marca de la cámara.

Estas diferencias influyen en la imagen modificando su ángulo de visión efectivo aún utilizando el mismo objetivo y la misma longitud focal, por lo que una de las primeras cosas que detectan los fotógrafos que dan el salto digital es que no pueden conseguir las mismas imágenes que con sus antiguos equipos.

Cuanto más pequeño es el sensor, más se reduce el ángulo de visión efectivo, creando la sensación de que estamos, de hecho, utilizando una longitud focal mayor de la que realmente es.

El tamaño del sensor de imagen, el sustitutivo digital de la película, sí que tiene efectos sobre el resultado final de la imagen. Así, dependiendo de la cámara y la marca puede influir tanto como si utilizásemos un objetivo diferente.

Este es el mal llamado factor de multiplicación, un número por el que multiplicaremos la longitud focal para convertirlo a su equivalente para nuestro sensor. Los tamaños de sensor y sus factores de conversión más habituales son:

  • APS-C (1.6x). La mayor parte de las réflex digitales de Canon.
  • APS-C (1.5x). Todas las réflex digitales de Nikon con formato DX, así como las Fuji, Sony y Pentax entre otras.
  • APS-H (1.3x). La serie 1D de Canon.

-Fotograma completo (1x). Tienen aproximadamente el mismo tamaño que la película de 35 mm, es decir, 36 x 24 mm, y de momento solo los encontrarlos en cámaras profesionales como la serie 1Ds de Canon, la 5D o la reciente Nikon D3 de formato FX.

Si utilizamos un objetivo de 50 mm en una cámara con un factor de conversión de 1.6x, la imagen resultante será similar a otra tomada con una cámara de fotograma completo con un objetivo de 80 mm, producto de multiplicar ambas cifras.

Pese a esto, el objetivo no se convierte mágicamente en el otro, y características asociadas a la longitud focal como laprofundidad de campo o la perspectiva permanecen invariables.

Lo que al principio puede parecer un desagradable efecto secundario de la era digital, mirado desde un punto de vista más positivo también tiene sus ventajas.

Los fotógrafos de naturaleza o deportes pueden emplear cámaras con factores de conversión mayores (1.5x o 1.6x) para extender las longitudes focales de sus teleobjetivos sin desembolsar más dinero ni cargar con más peso.

En el extremo contrario, utilizando cámaras sin factor de conversión o con factores más reducidos (1.3x) conservamos todo el ángulo de visión de los gran angulares. La decisión es vuestra (y de vuestra cartera).

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