Megumi Igarashi ha sido acusada de distribuir materia obsceno electrónicamente, al enviar los archivos para imprimir su vagina en 3D.

En los últimos meses Megumi, ha trabado en una campaña para imprimir una canoa con la forma de su vagina. Como parte del agradecimiento por ayudarle económicamente con su obra, envió a 32 de sus contribuyentes los archivos del scan 3D de su vagina. Por ello ha sido acusada y detenida por la distribución ilegal de material obsceno.

Pero Megumi defiende que su trabajo no es indecente:

“Yo no reconozco que (la obra) es una obscenidad”

Artículo 175 del código penal japonés:

Toda persona que distribuya, venda o muestre públicamente un escrito obsceno, imágenes u otros materiales, será castigado con trabajos forzados a no más de dos años o una multa de no más de dos millones y medio de yenes o menor bien. Lo mismo se aplicará a toda persona que posea la misma con la intención de venderla.4

Dejar respuesta