IMB empieza una lucha para derrocar el dominio total de Windows en el mercado de sistemas operativos. IMB haanunciado que invertirá 1 000 000 000 dólares para promover Linux y otros sistemas operativos de código libre que compitan directamente contra Microsoft. Esto coincide con la las declaraciones de Gabe Newell, que afirmo durante la Linuxcon en Nueva Orleans, que “el futuro de los videojuegos está en Linux”.

IMB planea utilizar este dinero para desarrollar un servidor en la nube para desarrolladores. Este “Cloud Power Server” estará disponible a cualquier desarrollador Linux que quiera probar aplicaciones remotas, o cualquier otro tipo de aplicación que requiera una infraestructura compleja totalmente gratis. Esto eliminara muchas de las barreras que los programadores tienen para el desarrollo de aplicaciones seguras para enterprises. Esto se suma a los servidores de Google y Amazon que ya están usando, casi, exclusivamente Linux.

Windows Servers siguen vivos

Microsoft aún controla gran parte de los servidores de Enterprise del mercado, pero Linux sigue ganando adeptos y con nueva infraestructuras seguras es posible que Microsoft tenga los días contados.

Según los últimos datos de IDC, casi el 50% de los nuevos servidores contratados porenterprises utilizan Windows Servers, mientras que Linux apenas supera el 23%.

Según algunos analistas de Bissiness Insider y The Wall Street Journal, Microsoft está preparando un ataque indirecto contra la comunidad Open Source, con la compra de Nokia y sus patentes. Esto puede ser un golpe muy fuerte contra Android, y esto puede afectar el Kernel de Linux, ya que parte del código de Android forma parte del Kernel 3.3 de Linux.

Esperemos, que esta nueva apuesta de IMB por Linux logre mantener el sistema operativo libre salvo del constante acoso de Microsoft. No podemos olvidar, que IMB, también es una mega empresa capitalista, y solo hace esta inversión solo por su propio bien. Es importante que, nosotros los usuarios, apoyemos los Linux y su desarrollo, así si puedes pagarle una birra a Ritchard Stallman o a alguno de los administradores del Kernel Linux.

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